Nuestra Historia

BREVE HISTORIA DE LAS UNIVERSIDADES POPULARES

No se puede entender el presente sin una reinterpretación de lo pasado, no se puede entender que son hoy y que significan las Universidades Populares sino analizamos detenidamente su génesis y evolución. En palabras de Moreno Martínez (2005: 22): “Para los sujetos no hay vivir sin conciencia de haber vivido”, para las Universidades Populares no hay existencia sin conciencia de haber existido.

Nadie duda que el siglo pasado supuso el gran desarrollo de la educación en Europa en todos los niveles, creación de sistemas escolares, institucionalización de la educación, escolaridad obligatoria y para todos y el desarrollo de otros ámbitos educativos como el que aquí nos ocupa: La Educación Social en una de sus vertientes más características: La Educación Popular de principios del siglo XX.

Una buena síntesis de los acontecimientos ocurridos en el siglo pasado,  que explican perfectamente el nacimiento de la Educación Popular  y como consecuencia el de las Universidades Populares, es el ofrecido por Tiana Ferrer (2003a) quien habla de etapas clave en la evolución de la Educación Social y que podemos resumir en:

Las transformaciones económicas y sociales de la Edad Moderna. (S. XVI y XVII).

En este periodo se produjeron grandes transformaciones económicas y sociales que acabaron con el sistema de producción proveniente de la Edad Media y basado fundamentalmente en la agricultura y la ganadería (sistema feudal). Se pasó a un sistema de producción capitalista tanto en el medio rural como urbano. Se produjo una acumulación de capital en las regiones más emprendedoras y aparecieron nuevas categorías de trabajadores que a la postre se convertirían en nuevas clases sociales. En este contexto de superación del modo de vida medieval se crearon grandes bolsas de pobreza que se concentraban cada vez más en las grandes ciudades.

La caída del Antiguo Régimen. (S. XVIII).

A finales del siglo XVIII tuvo lugar un conjunto de grandes cambios sobre todo a nivel político debidos fundamentalmente al impacto de la Revolución Francesa (1789). A partir de este momento, prácticamente desaparecieron todos los estados totalitarios existentes en Europa. Junto con este cambio político se produjo un cambio radical en la concepción económica y social debido a la Revolución Industrial que tuvo sus inicios a mediados del siglo XVIII.

Una de las consecuencias más importantes fue la creación de nuevas clases sociales y, en consecuencia, de nuevos sistemas educativos que atendieran a las necesidades de cada una de estas clases. Sistemas educativos, que de otra parte, el autor tilda de “duales” ya que se podría decir que mientras las clases sociales más desfavorecidas y pobres recibían un tipo de educación básicamente instrumental (alfabetización) las clases sociales más acomodadas llegaban a cursar estudios universitarios. A su vez, surgió una nueva población marginada como los niños trabajadores o los nuevos pobres urbanos que quedaban fuera de los beneficios de los sistemas educativos.

La Educación Popular constituyó, por tanto, “un conjunto de iniciativas indudablemente muy diversas entre sí, pero que se caracterizan globalmente por su carácter externo al sistema educativo formal y por la extracción social de sus destinatarios, procedentes de las clases subalternas” (Guereña, J.L., 2001: 7).

La “cuestión social” como acontecimiento fundador de las universidades populares.

El desarrollo del capitalismo trajo como consecuencia la creación de una sociedad de clases y un reparto desigual de la riqueza creada que acabó provocando grandes conflictos sociales. Esta nueva situación de conflicto se extendió rápidamente  por toda Europa.

Hubo muchas formas de reaccionar ante las demandas que la clase obrera planteaba, una parte de la burguesía eligió la vía de la opresión y represión (defensa social) y otro sector, comprometido socialmente, entendió que se debían adaptar las instituciones y estructuras políticas a los nuevos tiempos adoptando de esta forma posiciones de reforma social (Moreno Martínez, L. y Sebastián Vicente, A., 2001).

Junto a este movimiento de Reforma Social, las asociaciones populares y obreras crearon sus propios mecanismos de defensa y de acceso a la educación para ellos y sus hijos en forma de escuelas láicas, clases nocturnas, ateneos obreros, bibliotecas y Universidades Populares. En nuestro contexto más cercano, las ideas reformistas se nutrieron de los planteamientos teóricos del liberalismo Krausista que se verían vinculadas a la creación de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) (Tiana Ferrer, 2003b). Se puede afirmar que el movimiento de Universidades Populares no hubiese sido desarrollado en España sin las aportaciones de los miembros de la ILE..

El devenir del movimiento de UU.PP. ha sido muy cambiante a lo largo del tiempo, dejando de existir prácticamente en algunos contextos para luego resurgir como ha sido el caso de España y Francia –país este último donde nacieron. Se puede afirmar, no sin cometer algunas imprecisiones, que las condiciones sociales, políticas y económicas se mantuvieron prácticamente idénticas durante el primer tercio del siglo XX por lo que la ideología y el espíritu de las UU.PP. no cambió.

Leopoldo Palacios Morini en su obra “Las Universidades Populares” – publicada en 1908 en Valencia, sintetiza un largo estudio que comenzó con la concesión de una pensión por parte de la Universidad española de Oviedo y que le llevó al análisis de la educación social a lo largo y ancho de toda Europa, visitando países como Francia, Bélgica, Italia, Suiza, Alemania entre otros. La parte central de esta reveladora obra, imprescindible para comprender el nacimiento de la pedagogía social como ciencia y en consecuencia el nacimiento de las UU.PP, trata sobre la creación y expansión de las UU.PP como respuesta al movimiento social y político reformista, que en educación recibió el nombre de Institución Libre de Enseñanza,  y al papel desempeñado en esa creación por la incipiente Extensión Universitaria (University Extension) de principios de siglo. En palabras del propio autor:

“Cuando nuestros maestros, los que desbravan chicos en campos y ciudades, ven desde sus ventanas las procesiones de hambrientos en Andalucía, las ásperas, tristes y sangrientas huelgas en Asturias, en Vizcaya, en Cataluña, en Levante; cuando ven despoblarse hasta pueblos enteros en Castilla y Galicia, por falta de pan y de ambiente del espíritu, quizá piense que nuestros días son amargos, de calamidad y lucha. Una profunda cuestión social, en efecto, los penetra y agita. Lo que ya no parece que piensen, lo que tampoco piensan, por desgracia, la sociedad y el Estado alrededor suyo, es que ellos, los maestros, son los órganos más adecuados para el remedio, la verdadera fuerza viva de una sólida pacificación social. Y no obstante, hay todo un movimiento de instituciones “prácticas” que así lo pregona, en países más dichosos, y hasta empieza a tomar carne  y espíritu una ciencia, la pedagogía social, para depurar en principios ideales estos nuevos derroteros”.

Son palabras que reflejan el estado de la sociedad europea de principios de siglo XX que si las suprimimos y cambiamos por otras como “racismo”, “intolerancia”, “marginación”, “desempleo” o “violencia”,  encontramos con que esta afirmación hecha por Leopoldo en 1908 sigue teniendo en la actualidad toda su vigencia. Esta es la primera clave para entender, a través de su pasado, el presente de las Universidades Populares.

Nacimiento de las Universidades Populares Europeas.

Ubicar de forma concreta el nacimiento de las Universidades Populares, a través del movimiento reformista que caló sobre todo en la vertiente social y educativa de la Europa revolucionaria, es tarea imposible como bien reconoce Leopoldo Palacios Morini: “las Universidades Populares, como toda obra viva, no tuvieron comienzo”. No obstante, se ofrece un punto de partida bastante significativo. Se hace referencia a una “hoja volante” que Jorge Deherme escribía, componía y repartía bajo el título de “La Coopération des Idées”.

Este folleto creció en Francia hasta convertirse en 1898 en una revista en la que colaboraban académicos de todo el país

Con una de las subvenciones que recibió esta revista de cien francos, Deherme alquilaba una trastienda en el fondo de un patio de la calle Paúl-Bert, compraba dos tablas (que a la postre servirían como mesa) y unas banquetas junto con unas lámparas de petróleo. Nació así la primera Universidad Popular bajo los siguientes lemas pintados en la fachada de la trastienda: “En la sociedad no hay más fuerza viva: el hombre”, “Vivir para otro”, “Nosotros aceptamos todas las utopías y nos disponemos a vivirlas”.

Esta primera prueba ganaba adeptos y simpatías en toda Francia. Así, en 1899 la “Cooperación de las Ideas” devenía en una “Sociedad de Universidades Populares” hecho este fundamental para el desarrollo y expansión por toda Europa de este movimiento, hecho que a la postre también ha sido ejemplo en países como España, Alemania y Francia y ha supuesto el resurgir de las UUPP.  La “Sociedad de Universidades Populares” equivaldría hoy a la Asociación Canaria de Universidades Populares.

Prueba del alcance de esta sociedad es el texto que regía las normas de funcionamiento a la entrada de las UU.PP. de Francia:

“No tenemos reglamento ni vigilante. Nos bastará saber lo que tenemos que hacer aquí para que lo hagamos libremente, como hombres libres y conscientes. Tened cuidado de los libros prestados, para que muchos más puedan leerlos después de vosotros. No escupir. Cada año mueren sólo en Francia 160.000 individuos de la tuberculosis, de los cuales las dos terceras partes sin duda porque nosotros escupimos. En las conversaciones no suponer nunca que el de la opinión contraria es un imbécil o un cretino. Puede ser él quien tenga razón. Participar muy activamente  en el funcionamiento de la Universidad Popular, es obra de todos y para todos los que vienen y toman parte en sus trabajos y placeres. Penetrémonos bien de que aquí estamos en nuestra casa y somos nuestros maestros”.

Su extensión por toda Europa fue fulgurante.

De otra parte, algunos autores (Neila Muñoz, 1999; García Morilla, Gónzalez Rueda, Catalán Romero, 1999), desde una perspectiva histórica mucho más reciente, adjudican a la Extensión Universitaria el papel de creadores de las Universidades Populares.

Historia de las Universidades Populares Españolas.

Acercándonos al nacimiento de estas instituciones en nuestro país, y continuando con la distinción hecha por Leopoldo Palacios, podemos distinguir entre:

La Universidad Popular española de Oviedo creada por la Extensión Universitaria y por tanto una U.P. “oficialista” de la misma ciudad en 1901, aunque algunos autores no la reconocen como tal y hablan de extensión universitaria (Moreno Martínez, 2005).
La Universidad Popular que Vicente Blasco Ibáñez fundó en Valencia (1903-1928) que se podía adscribir a las del tipo francés, creadas por y para el pueblo. Cabe resaltar también la de Madrid que tenía por antecedentes las excursiones de obreros a los museos organizadas por la “Cooperación de antiguos alumnos de la Institución Libre de Enseñanza” y las clases y reuniones que realizaban. Se fundó, así, la Universidad Popular de Madrid por gran parte de la juventud del Ateneo de Madrid. Las programaciones de estas instituciones se basaban en cursos y conferencias junto con la enseñanza primaria elemental a la clase obrera.
Por tanto, en España nacen y conviven a la par las UU.PP extensivas y “oficialistas” y las UU.PP. de carácter francés, la primera en Oviedo y las segundas en Valencia y Madrid.

Una buena síntesis de las características de este primer periodo (1903-1928) de existencia de las Universidades Populares en España es la realizada por Moreno Martínez (Op. Cit.) y que podemos resumir en:

  • Las Universidades Populares españolas tuvieron un lento desarrollo en contraposición con países como Francia e Italia. Se tiene noticia de la creación de sólo seis Universidades Populares, la de Valencia (1903-1928), la de Madrid (1904), la de Sevilla (1905), la Católica de Valencia y la Coruña (1906) y la de Segovia (1919).
  • La ausencia en España de una sociedad o entidad equiparable a la “Sociedad de Universidades Populares” francesa, equivalente a la Asociación Canaria de Universidades Populares, como elemento aglutinador hizo que su expansión fuera limitada además de demostrar que todas ellas surgieron de iniciativas privadas, desconectadas entre sí.
  • Aún así, un rasgo característico de estas universidades populares pioneras en España es que sus promotores pertenecían a estudiantes, profesores e intelectuales (Antonio Machado en la UP segoviana, Blasco Ibáñez en Valencia…).
  • Dirigieron su acción hacia las clases sociales menos favorecidas aunque en ningún momento se excluyeron a otros participantes.  Como recoge el autor en una cita de Blasco Ibáñez “en España no sólo hay que ilustrar al obrero. La chaqueta y aún el chaquet ocultan, por lo general, un ignorante igual o mayor que el que viste blusa”.
  • Neutralidad ideológica y política.
  • Estaban consideradas como una exigencia democrática para la regeneración social del país.
  • Las actividades realizadas fueron de muy distinto carácter predominando las conferencias y cursos, algunos de ellos destinados exclusivamente a las mujeres (UP de Madrid)..

 

El pasado más cercano de las Universidades Populares en España.

Tras el silencio forzoso de la Guerra Civil española y la llegada a nuestros Ayuntamientos de la democracia se vuelve a retomar el proyecto Universidad Popular desde las Administraciones Públicas, esta vez bajo el cobijo del movimiento de “Educación de Adultos”, “Educación Permanente” que impera, todavía en la actualidad, en las sociedades del conocimiento como la nuestra.

El Proyecto Universidad Popular trata en la actualidad de acercar a las clases sociales más desfavorecidas y descolgadas de ese tren de alta velocidad que es el desarrollo  en el que las sociedades modernas se ven sumergidas. Básicamente este Proyecto está destinado a todo un compendio de grupos sociales que por su situación económica, laboral, personal y social se encuentran en la delgada línea que separa la integración en la comunidad y la marginación de ésta. Se trabaja, por tanto, en lo que se ha dado en llamar grupos de riesgo como pueden ser las mujeres (maltratadas o sin trabajo), jóvenes en busca de su primer empleo, programas de reinserción de drogodependientes, formación para el empleo, parados de larga duración y un largo etc. que por desgracia hoy en día asolan nuestra sociedad.

Las distintas Universidades Populares, al mismo tiempo, se preocupan por lograr un desarrollo comunitario eficaz y real, nos referimos a promover el desarrollo de una localidad desde ella misma, es decir, partiendo de sus recursos, de sus empresas, de sus infinitas posibilidades. Prueba de ello son las innumerables actividades programadas para rescatar del olvido las viejas costumbres que toda comunidad ha tenido en un pasado y que el olvido, tan característico de la modernidad, ha hecho desaparecer para recuperarlas de nuevo e insertarlas en la memoria colectiva de la comunidad.

El presente de las Universidades Populares españolas.

En la actualidad las UU.PP conviven junto con otras instituciones de educación de adultos que han proliferado por los Ayuntamientos y pueblos de toda España. Para los ciudadanos puede hacerse difícil distinguir, por ejemplo, una UP de un Centro de Educación Permanente  de Adultos (EPA) o de una Casa de la Cultura. Entonces,  ¿qué es lo que diferencia el Proyecto Universidad Popular  de otro tipo de instituciones locales que se dedican también a la educación de adultos?.

Ventosa, V. (2000) establece toda una tipología de centros de educación de adultos diferenciando unos de otros en función de sus características más específicas y que resumo en el cuadro siguiente:

UNIVERSIDADES POPULARES.
Son instituciones de educación de adultos y animación sociocultural de carácter no lucrativo, sometidas al control público cuyo ámbito de actuación es la comunidad municipal.

CENTROS DE EDUCACIÓN PERMANENTE DE ADULTOS (EPA).
Son centros de educación de adultos son titularidad pública y que tienen la enseñanza reglada como objetivo fundamental (alfabetización, graduado escolar…) y a la educación no formal como objetivo complementario (acción y animación sociocultural).

CENTROS CÍVICOS.
Son unos equipamientos de titularidad y ámbito municipal en donde se impulsan y ofrecen una serie de actividades, servicios e instalaciones  a todos los habitantes de un determinado barrio con el fin de desarrollar la vida sociocultural.

CASAS DE CULTURA.
Constituyen un tipo de equipamiento sociocultural de carácter y titularidad municipal, destinados a toda la población de un determinado barrio o distrito.

ESCUELAS CAMPESINAS.
Es un movimiento de educación de educación de adultos y animación sociocultural en ámbitos rurales que surge en 1987 en la comunidad Castellano Leonesa al margen de la Administración Pública como proyecto de educación integral de adultos.

ESCUELAS POPULARES.
Comenzaron su andadura en los últimos años del franquismo, a partir de locales parroquiales o municipales con la intención de servir de alternativa a la educación de adultos hasta entonces existente.

ESCUELA DE PADRES.
Iniciativa que normalmente parte de los  Ayuntamientos de cara a ofrecer a los padres con hijos en edad escolar una serie de información, asesoramiento y formación en relación con la educación.

CENTROS DE ANIMACIÓN RURAL (CEAR).
Agrupaciones de familias reunidas para atender sus necesidades e intereses en los distintos órdenes y mejorar su calidad de vida en el medio rural.

Las Universidades Populares se definen a sí mismas como (VII Congreso de Universidades Populares celebrado en Albacete):

“Un proyecto de desarrollo cultural que actúa en el municipio, cuyo objetivo es promover la participación social, la educación, la formación y la cultura, para mejorar la calidad de vida”.

Por tanto, las UP no son Casas de Cultura, ni Centros Cívicos, ni Centros de EPA. No son definibles por el espacio en que se ubican, por las acciones realizadas o por las personas que las integran en un determinado momento y lugar y tampoco pueden considerarse como una mera utopía.

La Educación de Adultos en la actualidad forma parte indiscutible de las políticas europeas de educación. En efecto, en las sociedades desarrolladas la información  y los conocimientos se caracterizan por la rapidez en su caducidad. Esta característica tiene consecuencias drásticas para los adultos de nuestros estados: la necesidad de formación continua, alta cualificación para el uso y manejo de Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, aprender a aprender, mantener el puesto de trabajo, acceder a otros empleos…Las Universidades Populares, implicadas en la educación de adultos, se caracterizan, en la actualidad, por su apertura a Europa y por un afán colaboracionista con instituciones europeas implicadas en la educación de adultos.

Prueba de esta afirmación son las reiteradas menciones que se hacen en los documentos que rigen los principios del Proyecto Universidad Popular (Bases Conceptuales y Marco de Programación) a la V y VI Conferencia Internacional de Educación de las Personas Adultas (CONFINTEA) celebrada en Hamburgo y Brasil en 1997 y 2009 respectivamente. Se hace necesario, por tanto, ofrecer algunas claves de CONFINTEA para comprender el presente de las UP Estas pistas las vamos a encontrar en la Declaración de Hamburgo y en la Agenda marcada para el futuro de las que destaco, entre otras, los siguientes puntos necesarios para acercarnos al presente que rige el Proyecto:

 

 

 

 

CONFINTEA

DECLARACIÓN DE HAMBURGO. AGENDA PARA EL FUTURO

1. Sólo un desarrollo centrado en el ser humano y una sociedad de participación basada en el pleno respeto de los derechos humanos puede conducir  a un desarrollo sostenible y equitativo.

2. La educación a lo largo de toda la vida es por lo tanto más que un derecho: es una de las claves del siglo XXI.

3. Los objetivos de la educación de adultos son desarrollar la autonomía y el sentido de la responsabilidad  de las personas y las comunidades, reforzar la capacidad de hacer frente a las transformaciones de la economía, la cultura y la sociedad en su conjunto, y promover la coexistencia, la tolerancia y la participación consciente y creativa de los ciudadanos en comunidad; en una palabra, entregar a la gente y a las comunidades el control de su destino y de la sociedad para afrontar los desafíos del futuro.

4. El reconocimiento del derecho a la educación y el derecho a aprender durante toda la vida es más que nunca una necesidad; es el derecho a leer y escribir, a indagar y analizar, a tener acceso a determinados recursos, y a desarrollar y practicar capacidades y competencias individuales y colectivas.

5.  “La educación durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI. Esta noción va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente  y coincide con otra noción: la de sociedad educativa, en la que todo puede ser ocasión para aprender y desarrollar las capacidades del individuo”.

 

Nos comprometemos a:

  • Aumentar la participación de la comunidad.
  • Fomentar la conciencia acerca de los prejuicios y la discriminación en la sociedad.
  • Fomentar el reconocimiento, la participación y la responsabilidad de las organizaciones no gubernamentales y los grupos comunitarios locales.
  • Promover una cultura de paz, el diálogo cultural y los derechos humanos.
  • Abrir las escuelas, colegios y universidades a los educandos adultos.
  • Garantizar el derecho universal a la alfabetización y la enseñanza básica

Cuadro nº 4: Trasfondo de las Universidades Populares

Por tanto, podríamos caracterizar, a la vista de lo hasta aquí expuesto, a las UU.PP con una serie de rasgos definitorios y concluyentes para su distinción otros tipos de centros de Educación de Adultos:

1. Aún en el caso en que dependen directamente de Ayuntamientos o de otras instancias públicas, las UP ocupan una función mediadora entre la Administración y los ciudadanos y desarrollan su acción en el ámbito del municipio.

2. Son proyectos participados y participativos, constituyen un motor de cambio interno y externo.

3.  Su acción trata de globalizar e integrar las dinámicas y recursos existentes dentro del municipio, poniéndolas al servicio de la calidad de vida de las personas.

4. Contribuyen a que hombres y mujeres crezcan en su desarrollo personal, aumenten su autoconfianza y su autoestima.

5. Utilizan estrategias tanto educativas, formativas como culturales, y promueven, apoyan y organizan todo tipo de procesos de aprendizaje según los principios de la “Educación a lo largo de la vida”, en algunos casos diseñados “para” determinadas personas o colectivos, pero siempre contando con la implicación “de” los mismos. (Educación, formación y cultura “para” todos y “de” todos).

No podemos desvelar la identidad del Proyecto UP sólo con una aproximación a su conceptualización. Se hace necesario, por tanto, un análisis profundo de los documentos clave que sirven de guía en el quehacer diario de este Proyecto y que imprimen una autentica personalidad que lo hace diferente de cuantas iniciativas de Educación de Adultos se han llevado a cabo en España.

No obstante y llegados a este punto, sí que me gustaría hacer referencia a dos investigaciones no históricas sobre las Universidades Populares que ponen de relieve que aún queda mucho por hacer en el seno del propio proyecto (Hernández, J., 1989 y López Núñez, J.A. 2008). Estas investigaciones fueron publicadas en la revista Entre Líneas y en un libro del que es autor el profesor de la Universidad de Granada Juan Antonio López Núñez, ponente del recientemente celebrado I Seminario Formativo Sociocultural “Avanzando hacia una Universidad Popular Canaria”, organizado por la Asociación Canaria de Universidades Populares (ACUP)

La primera investigación, que lleva por título “Impacto social de las Universidades Populares”  llegó a las siguientes conclusiones:

  • En cuanto a la programación de las Universidades Populares se observa una gran diversidad. Algunas de ellas trabajan cursos y talleres agrupados en torno a áreas, otras trabajan por programas y otras tienen programas con colectivos.
  • La elaboración de los programas descansa en cada monitor pudiendo haber o no reuniones de coordinación.
  • Existe un alto grado de concienciación sobre la importancia de la formación de monitores y directivos.
  • La falta de presupuesto supone uno de los grandes problemas de la mayoría de las UUPP.
  • Los Ayuntamientos están subvencionando muchas de las actividades de las UUPP lo que supone una dependencia y control cada vez mayor.
  • Respecto al grado de satisfacción se puede afirmar que es muy elevado entre los participantes, los monitores expresan su satisfacción pero con un menor grado y los directivos están satisfechos con su labor.

Muchas de estas conclusiones se han vuelto a confirmar con la investigación que se realizó casi 20 años después.

Bases conceptuales.

¿Cuál es la filosofía y cuáles los rasgos que identifican al Proyecto Universidad Popular ¿ Las notas más destacables pueden resumirse en:

  • La acción social, formativa, educativa y cultural. En lugar de restringirse a los procesos formativos, las UUPP emplean un enfoque más amplio, propio del Desarrollo Cultural: dirigido a colectivos y poblaciones enteras, basado en el aprendizaje a lo largo de toda la vida, pero no necesariamente en la enseñanza o la Educación.
  • Las UUPP intentan transformar la sociedad para hacerla mejor, utilizando para ello estrategias propias de la intervención sociocultural y apoyándose en conceptos propios de la Psicología y la Pedagogía Social y otras ciencias aplicadas, en función de una política social determinada.
  • Desde las UUPP se realizan acciones tendentes a superar las desigualdades sociales. Se facilita el cambio, pero haciendo que sea la propia gente y la comunidad quiénes reconozcan la necesidad de cambiar y emprendan las transformaciones que estimen necesarias. La acción se realiza en los grupos y con los grupos, porque la esencia misma de la transformación comunitaria exige que se verifique con la participación de todos los miembros de la comunidad.
  • Actuando contra tendencia respecto a la demanda: eliminando obstáculos para que aflore la demanda de servicios y bienes culturales y en este sentido ha sido muy importante su apuesta por el territorio, por lo local, por el barrio y por el vecindario, aproximándose a la gente no sólo geográficamente, sino partiendo de sus conocimientos, compartiendo sus preocupaciones y aspiraciones.
  • Las UUPP persiguen el contacto permanente con la gente ya sea a través de una pedagogía particular, destinada a adaptar lo mejor posible las actividades sociales, educativas, formativas o culturales, ya sea asociando directamente a los individuos con la toma de decisiones, con el fin de que ellos sean los propios creadores de sus propias actividades.

Estos puntos resumen, brevemente, la filosofía que impregna el trabajo diario del Proyecto. El propio lema de las UP resume perfectamente su forma de entender el mundo: “Pensar globalmente, actuar localmente”. En efecto, se parte de una situación global de la sociedad, carencias y virtudes para pasar a actuar de una forma local, desde cada pueblo, desde el cambio de cada individuo.

 

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